Puebla: Sistema Anticorrupción y situación democrática actual.

En Puebla, México 🇲🇽 los diputados locales dejaron fuera a los rectores de universidades más críticos en temas de transparencia y combate a la corrupción. Les comparto mi opinión sobre el Sistema Estatal Anticorrupción y la situación democrática actual en Puebla.

Trump: La oportunidad para México

La era Trump está por comenzar y con ella una nueva era en las relaciones entre los Estados Unidos de América, México y el mundo. La mayoría de los mexicanos hemos caído en una especie de neurosis ante el arribo de Donald Trump, sin embargo, hemos dejado de lado que no somos el único país amenazado, y un conjunto de países alrededor del mundo se encuentran más preocupados por los anuncios del próximo presidente norteamericano en materia de política exterior: los países de la Unión Europea, Europa del este, Asia, en especial China, y muchos otros han emitido signos de preocupación ante el aparente proceder de Trump, que pondría en riesgo los mercados internacionales, sus economías nacionales e incluso la viabilidad del desarrollo mismo de esos Estados. Tal es el caso de los países que se enfrentan a los intereses expansionistas de Rusia, que como en los casos de Crimea y Ucrania, la Rusia de Putin ha demostrado su poder e intención de invadirlos y controlarlos, escenario probable si Trump cumple sus advertencias de abandonar su rol preponderante en las fuerzas de coalición militar internacional de la OTAN, de la cuál dependen ampliamente los países de Europa del este.

Por ello, el escenario internacional ante el que nos enfrentamos en México es al de una nueva era de re-configuración geopolítica y de alineación de intereses en el mundo, y esto presenta por supuesto posibles desafíos pero también abre nuevos horizontes de oportunidades para México, pues cuenta con una posición geopolítica envidiable y cuenta con elementos internos atractivos para distintos mercados e inversiones. Tal alineación de intereses con otras naciones, fuerzas económicas y geopolíticas podría poner a México en una posición de fortaleza frente a nuevas negociaciones de tipo comercial y diplomático con EE.UU. y reducir las desventajas de la relación asimétrica.

Sin embargo, las amenazas hechas durante la campaña de Trump, y ante la incertidumbre que representa su tipo de liderazgo, probablemente podrán afectar las ventajas que México podría obtener en materia comercial, de seguridad y migración; en gran parte dependerá de la capacidad de los tomadores de decisiones del actual Gobierno de México y de que el país y sus instituciones logren sortear la elección presidencial venidera de 2018. Pero sobre todo, estos posibles escenarios nos sitúan como país ante la disyuntiva de repensar la relación bilateral, elegir si queremos continuar bajo las mismas premisas y estrategias hasta ahora realizadas pero que tuvieron origen en una época distinta, o reflexionar y rediseñar nuevas estrategias y maneras de proceder que nos aseguren un rol determinante en la arena internacional, y con ello minimizar o reducir los riesgos que traería la presidencia de Trump para México.

En otros escenarios y latitudes geopolíticas, China se ha erigido desde hace varios años, en una potencia emergente en todos los sentidos, que a pesar de la fuerza con la que ha despertado el gigante asiático, ahora comienza a enfrentar los signos de su desaceleración económica. Recientemente la voz del todopoderoso presidente Chino, Xi Jinping, se hizo escuchar en el Foro Económico Mundial (WEF) de Davos, Suiza, pronunciándose a favor del libre comercio y llamando a la comunidad internacional a aprovechar con nuevo ímpetu, a las fuerzas de la globalización para que esta beneficie a la mayor población posible en el mundo. Paradójicamente el país menos liberal y donde más se restringen las libertades políticas, ahora se posiciona como el nuevo portavoz del libre comercio, ante una eventual postura aislacionista y nacionalista de los EE.UU.

En el caso de Rusia, y bajo el liderazgo del autócrata Vladimir Putin, la estrategia que ha desplegado es la de aprovechar cada una de las nuevas oportunidades que ofrecen los escenarios internacionales actuales, para con ello consolidar su papel preponderante en un orden internacional multipolar, donde EE.UU. y los países de la Unión Europea, han ido dejando espacios o procurando que éstos no sean los únicos en llevar el tono cantante de las decisiones globales. Por otro lado, en una manera sorpresiva e inusitada, el Reino Unido ahora se encuentra abandonando la Unión Europea, rediseñando de facto así su rol en el orden internacional y replanteando las estrategias para afrontar un cambio de época que la afectado a lo interno y externo; dicho capítulo geopolítico representará un cambio histórico para Europa en su conjunto y aún con definiciones inciertas de qué sucederá o cómo afectara al proyecto de la Unión Europea.

Volviendo al caso de México, es necesario que sus líderes y tomadores de decisiones piensen y actúen de forma estratégica, pues así como otros países lo están haciendo, debe reflexionar sobre sus objetivos nacionales, los intereses que deberá desplegar y replantear su política exterior, entre otros elementos del potencial del Estado. La mirada debe centrarse en el mediano y largo plazo, considerando las variables geopolíticas que hemos mencionado, procurando entender lo que está sucediendo en el entorno global y rediseñar con creatividad su estrategia como nación ante las necesidades internas más urgentes y estratégicas.

En México aún cargamos con lastres económicos y sociales a causa de un desorden interior y a modelos económicos excluyentes que han agudizado problemas estructurales como la pobreza, llevando también a amplios sectores de la población fuera de la vida institucional, esto ha generado las condiciones para el incremento de las actividades económicas ilícitas como el crimen organizado y la consecuente violencia criminal y política que hemos padecido en las últimas décadas.

EE.UU. ha sido históricamente nuestra principal ocupación en política exterior, razones históricas existen de sobra, y también ha sido, sobre todo, nuestra principal relación comercial económica y diplomática por obvias razones; sin embargo, ahora estos cambios y la re-configuración del orden internacional nos exigen mirar más allá de nuestra frontera norte, pues la realidad de México y del mundo ya cambió, continuará modificándose y debe ser bien aprovechada.

Asia, en especial China, puede y debe ser una opción más para México, y con ello, el Gobierno actual y los próximos deben comenzar a desempeñar una política exterior más activa, pero sobre todo estratégica, para evaluar las ventajas y desventajas de abordar la nueva ola asiática. De la misma manera, México debe aprovechar mejor todo lo ya logrado en materia comercial y diplomática en sus relaciones con los países de la Unión Europea, pues aún no se han aprovechado del todo el conjunto de mecanismos de cooperación y tratados que también representan un nicho de oportunidad importante, y ahora más que nunca, las relaciones tan profundas por razones históricas deben ser aprovechadas.

En lo que respecta a nuestro Tratado de Libre Comercio con América del Norte, es previsible que el estilo y la nueva visión que se instalará en la Casa Blanca, probablemente no nos favorecerá, por lo que México deberá determinar que, aunque parezca dramática dicha situación, si no es con la Norteamérica de Trump, podemos aprovechar la visión que de ella ofrece nuestro otro aliado Canadá, por lo que nuestro otro socio comercial más importante en la región, puede ser un aliado estratégico para sostener el proyecto de una América del Norte aliada a los intereses y necesidades de México.

Por estas razones, Donald Trump representa uno de nuestros mayores desafíos como nación, y podrá poner en entredicho el desarrollo de México en distintos aspectos, pero sobre todo, creo que todo eso representa nuestra mayor oportunidad como país, para entender de una vez por todas, que podemos hacer más por nosotros mismos, que debemos proyectar nuestros valores, principios e intereses a otras latitudes en las que podemos encontrar nuevos aliados que nos ayuden a fortalecernos, y que podemos dotarnos de nuevas herramientas ante desafíos comunes que compartimos con otras naciones del mundo. Se trata, insisto, de pensar y actuar estratégicamente con un proyecto de nación consolidado.

Los Estados Unidos de América permanecerán al norte de nuestra frontera, ahí estarán aún cuando Trump tenga que dejar la presidencia en algún momento; por ello somos nosotros quienes debemos definir cómo queremos ser, en dónde queremos estar y que rol queremos tener con nuestro vecino país cuando Trump se haya marchado.

 

¡Que el Amor triunfe!


Nadie puede ser feliz sino posee lo que ama, pero dichoso sólo es quien posee todo lo que quiere sin desearlo, sin hacerlo de su posesión. 

Dichoso es quien no quiere nada malo para nadie, porque ama y está lleno de dicha. 

¿Pero qué es el amor? ¿De dónde viene la felicidad completa? 

Para mí, nada de lo que hay en esta vida temporal nos puede dar la felicidad entera, como tampoco el amor eterno. Solo Dios puede darlo, puede hacernos felices porque puede amarnos y nosotros amarlo a Él. Y ese amor es Eterno.

¿Pero es real Dios y su existencia? Yo contesto lo siguiente: es tan real porque sí existe gente que ama y es feliz, y son amados y felices porque poseen todo lo que aman sin hacerlo de su posesión, a Dios mismo. Y quien ama a Dios, no lo hace una posesión exclusiva, porque comparte esa dicha con los demás, busca llevarla a los otros a su alcance. Y nada malo puede desear a las personas. 

No hay felicidad verdadera sino es eterna. Sin embargo aquí donde somos materia temporal, solo podemos poseer la felicidad en esperanza. 

¿Cuántas personas viven sin esperanza? Es doloroso vivir así. Alguna vez lo llegue a sentir. Por eso entiendo de esa soledad. Pero ahora entiendo a quienes sienten la dicha de ser felices en esperanza, porque sabemos que hay un amor y una dicha más entera, fundamental y eterna. 

Y yo solo deseo eso para todos, para quienes leen esto, para quienes no lo podrán leer, para quienes están cerca de mi, para quienes están aún más lejos, para quienes me creen, para quienes no lo hacen, para quienes me estiman, para quienes no les caigo bien, para quienes coinciden con mis ideas, para quienes piensan distinto a mí y me confrontan, para quienes me odian, para quienes me aman, para quienes no me conocen, para los que a pesar de mis defectos me siguen sosteniendo. 

Mañana muchos que piensan como yo, que sienten estas mismas palabras en sus vidas, estarán marchando por la familia en la Ciudad de México. 

Yo no podré participar, compromisos personales y académicos me lo impiden, pero quiero decir claramente lo que pienso del amor y la felicidad, que sí es para todos y que no es un bien exclusivo de algunos, que aunque yo marche y defienda la familia y el matrimonio «tradicional», no le deseo el mal a nadie. 

Que aunque parezca incongruente para algunos que no logran comprenderme, lo único que deseo ante todo y ante mis propias ideas es que vivan la dicha del amor y la felicidad en la esperanza, porque todos merecemos el amor y ser felices. 

¡Buenas noches gente!