En política lo que se ve se analiza

Operación Estratégica es una columna publicada originalmente en https://idemocraci.org/

Dice el dicho popular que lo que se ve no se juzga, porque es evidente a los ojos del público, pero en política, ese ámbito de la realidad humana en el que reinan las apariencias, muchas veces lo que se ve no se puede juzgar a simple vista, requiere del análisis de los actores con poder y de los factores que influyen en la realidad.

En México, el año 2024 es un año en el que la actividad política estará influenciada determinantemente por la coyuntura electoral, lo que significa que proliferarán aún más las acciones y estrategias del reino de las apariencias en la búsqueda de la conquista del poder político por parte de quienes buscan ser electos a alguno de los 20 mil 375 cargos, incluida la Presidencia de la República.

Este tiempo también es el final de un ciclo político, culmina la administración gubernamental del presidente Andrés Manuel López Obrador el primer día de octubre, cuando entregará la banda presidencial a la próxima persona que ocupe el cargo. Por lo tanto, es muy importante observar lo que estará realizando el presidente en los próximos meses que le quedan al frente del Poder Ejecutivo Federal.

Por ejemplo, el día de hoy en el aniversario 107 de la Constitución mexicana, el presidente López Obrador no viajará a Querétaro al acto oficial y usual, rompiendo así la tradición de asistir a Querétaro para la conmemoración de la promulgación de la Constitución Mexicana el 5 de febrero, además se convierte en el primer presidente mexicano de la era Constitucionalista que no asiste a esta ceremonia desde 1917.

En otro escenario, al mismo tiempo, hoy el presidente inaugurará una nueva etapa: la discusión sobre una nueva Constitución. En realidad no lo hará formalmente, pero si simbólicamente, como suele hacer en actos públicos en los que él es el personaje principal y en donde él elige el escenario, tiempo, mensaje y los destinatarios. 

En Palacio Nacional, AMLO presentará diez iniciativas de reformas constitucionales. Lo llamativo será, aparte del contenido de la reformas que prácticamente pretenden reformar sustancialmente al Estado mexicano, el mensaje que envía al hacerlo en la sede de ese recinto en donde se promulgó la anterior constitución de 1857.

Comienza así su viaje de despedida de la silla presidencial, que promete ser aún más trascendente que su arribo en 2018. El último tramo de la primera etapa de su llamada Cuarta Transformación de la Vida Pública de México, o lo que podríamos traducir como el fin del ciclo revolucionario institucionalizado en 1917, cuando las facciones revolucionarias de entonces lograron plasmar un proyecto viable de nación. 

Nivel operacional: Recomiendo consultar el Decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos del 18 de febrero de 2022. Primer paso, dado hace dos años, en el camino de un conjunto de reformas que dan pauta a la reestructuración de la SEDENA, las fuerzas armadas y quizá, incrustar a la Guardia Nacional en la SEDENA. Disponible al público en https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5643305&fecha=18/02/2022#gsc.tab=0

¿Por qué las Fuerzas Armadas participarán en la ciencia y tecnología?

El debate a estas alturas debiera ser otro en lo que respecta a la Política de Ciencia y Tecnología que debe tener México, una que funcione y apalanque el Desarrollo y la Seguridad Nacional, considerando la realidad geopolítica de México en un contexto global de competencia industrial y tecnológica entre potencias y polos de innovación regionales

Por Jonathan R. Maza.

Primero ,un poco de contexto. El 16 de marzo de 2016 el Pleno del Senado de la República votó con 81 votos a favor, un voto en contra y tres abstenciones el dictamen de la Iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se Reforman los artículos 5 y 7 de la Ley de Ciencia y Tecnología, misma que defendieron en la tribuna los Senadores de entonces: Patricio Martínez García (PRI), Marco Antonio Olvera Acevedo (PRI), Mario Delgado Carrillo (PRD) y Juan Carlos Romero Hicks (PAN).

Dicha iniciativa, que fue presentada casi 3 años antes por el Senador Alejandro Tello Cristerna (PRI), proponía la integración de los titulares de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Secretaría de Marina en el Consejo General de Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación, argumentando que, por distintas razones, “México se encuentra rezagado en el fomento de una política científica y tecnológica, a pesar de los esfuerzos y resultados obtenidos en las últimas décadas“.

También, mencionaba el Senador Tello en la exposición de motivos que “en México el Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada se han convertido en los últimos años en instituciones clave en las tareas relacionadas con la seguridad nacional, la seguridad pública y el auxilio a la población en caso de desastre“ y que resultaba fundamental que las actividades desarrolladas por la SEDENA y SEMAR se vincularan directamente con el desarrollo científico, tecnológico y de innovación del país en los ámbitos de atención de desastres y de seguridad nacional, pues argumentaba que resulta estratégico para garantizar una mejor atención en estos temas.

El trayecto de esta iniciativa, aprobada en la Cámara de Senadores y que fue turnada a la Cámara de Diputados para su análisis y en su caso para su aprobación, da cuenta de que fue recibida el 29 de marzo de 2016 como Minuta con el Proyecto de Decreto para reformar la Ley de Ciencia y Tecnología. Han transcurrido 5 años para que este importante asunto se analizara, discutiera y votara nuevamente hasta su aprobación recientemente por la Cámara de Diputados el 13 de abril de 2021 y que ahora falta que se discuta y vote en la Cámara de Senadores para su aprobación final o que pase a la deshonrosa situación de la congeladora legislativa, en el tortuoso camino que otras leyes y reformas han padecido.

Resulta controversial entre algunos líderes de opinión, el hecho de que las Fuerzas Armadas participen, a través de los titulares de las dos Secretarías de Estado que las componen, en el Consejo General de Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación, pues las voces en contra alarman de la “militarización“ de la ciencia y la tecnología en México.

Sin embargo, este alarmismo que surge entre esas voces ante las circunstancias políticas actuales, habla más del desconocimiento de la reforma propuesta, así como de los legisladores que la han analizado y votado a lo largo de casi 8 años de la ruta legislativa que ha tenido, es decir, olvidan o desconocen quienes claman una “militarización“ en este rubro, que la inclusión de la SEDENA y SEMAR en el órgano del Estado Mexicano, rector de la Política de Ciencia y Tecnología, es una propuesta realizada desde otra época y que nada tiene que ver con “militarizar“, sino incluir, como un igual entre sus pares, a estas secretarías que tendrán el mismo nivel y participación como ya lo hacen los titulares de Hacienda, Relaciones Exteriores, Educación, Salud, Desarrollo Rural, Energía, Economía, Medio Ambiente y Recursos Naturales y Comunicaciones y Transportes.

Fuente: CONACYT

El debate a estas alturas debiera ser otro en lo que respecta a la Política de Ciencia y Tecnología que debe tener México, una en donde el Sistema Nacional en la materia de verdad funcione y apalanque el Desarrollo y la Seguridad Nacional, considerando para ello la realidad geopolítica de México en un contexto global de competencia industrial y tecnológica entre potencias y polos de innovación regionales, además debería vincular la política de innovación científica y tecnológica con una política industrial que aproveche y forme el talento en las distintas áreas de las ciencias e ingenierías en los que el país destaca a nivel mundial, aprovechando las nuevas tecnologías y la digitalización de la economía en distintas actividades productivas.

Para los países más desarrollados no es un debate la participación de sus Fuerzas Armadas en labores de investigación científica y tecnológica, sino más bien se discute y analiza cómo deberán de ser los esfuerzos nacionales de recuperación post-pandemia, para impulsar la producción de innovaciones que los pongan de nuevo a la vanguardia del desarrollo y sostengan las capacidades de su Poder Nacional, para ejemplo de ello, basta con observar el impulso que los Estados Unidos de América, la Unión Europea, Rusia, China o Brasil dan al involucramiento de su estamento militar en desarrollos tecnológicos de avanzada en medicina, telecomunicaciones, la IA, el Internet de las Cosas, la ciberseguridad y la re-industrialización de sus economías.

Oswaldo Payá: legado de libertad y reconciliación

La revolución cubana que aconteció del 26 de julio de 1953 al 1 de enero de 1959 marcó no solo un giro en la historia de la Isla, sino gran parte del rumbo que tomaría hasta nuestros días la realidad geopolítica en América Latina.

Fidel Castro es un nombre que sin duda alguna ha pasado a la historia, y que tanto sus seguidores como sus críticos recuerdan por lo que simbolizó para cada uno, para los primeros el símbolo de la rebeldía que derrocó a una dictadura (la de Fulgencio Batista quien gobernó en dos periodos, primero de 1940 a 1944 y posteriormente como gobernante de facto entre 1952 y 1959), y para sus críticos representará el sabor amargo de la incongruencia, de quien se convirtió en lo que tanto combatió, en un tirano y dictador.

Entre la historia que escriben los vencedores y la realidad existen muchas historias que no suelen ser narradas por las voces oficiales, algunas incluso suelen ser calladas o eliminadas como si de borrar una página de un libro se tratara, pero la historia no es un texto, sino las vidas de hombres y mujeres que van dando forma a las circunstancias y al tiempo en el que suceden. Y así en medio de la historia oficialista de los guerrilleros que tomaron el poder ya entrada la segunda mitad del siglo XX en Cuba, aparece en la historia la vida de Oswaldo Payá Sardiñas, nombre que hoy para el mundo es sinónimo de la libertad y la reconciliación.

Como un simple espectador del acontecer internacional, y también como estudiante de las relaciones internacionales, pude constatar desde las aulas de la universidad, el desarrollo de la agitada segunda mitad de la primera década los años dos mil, que transcurría entre el asombro para algunos por lo rápido que cambiaban las circunstancias en el mundo, y por otro lado por la esperanza que despertaban líderes pro democráticos como Oswaldo Payá en territorio hostil a la ola de transformaciones a favor de la libertad y la democracia, pues Cuba aún permanecía enfrascada en la guerra fría gracias a su tirano.

Fue así que hasta entrado el año 2014 tuve la oportunidad de conocer a miembros del Movimiento Cristiano Liberación (MCL) fundado por Payá en el año de 1988, pude escucharlos, sentirme no solo identificado con su causa sino con el espíritu combativo en el terreno de las ideas tratando de convencer al mundo, pero sobre todo a sus compatriotas, de que la lucha por la libertad vale la pena cuando se pone en el centro de ella a las personas y no a las ideologías, esa sería la clave de una verdadera alternativa que reconciliara a una nación que ha permanecido dividida por décadas.

Desde aquel año 2014, meses más tarde pude conocer y  colaborar con la hija de Oswaldo Payá, Rosa María Payá, quien fue testigo junto con su madre de todas las amenazas de muerte que le hicieran a su padre y a su familia durante el tiempo dedicado al Proyecto Varela, iniciativa ciudadana que contó con el apoyo de más 25 mil firmas de ciudadanos cubanos que quieren un cambio político en libertad.  Ahora ella sigue dando voz al legado de su padre y de todos esos valientes ciudadanos cubanos a través de la iniciativa Cuba Decide que propone la realización de un plebiscito vinculante para iniciar una transición a la democracia, en el cual los ciudadanos podrán aceptar o rechazar la siguiente pregunta: ¿Está usted de acuerdo con que se convoque a elecciones libres, justas y plurales, ejerciendo la libertad de expresión y de prensa; y organizándose libremente en partidos políticos y organizaciones sociales con total pluralidad? ¿Sí o No?

Hace ya más de 65 años que los cubanos no pueden celebrar elecciones libres y plurales, pues todas las elecciones celebradas desde el triunfo de la revolución han participado únicamente los candidatos del Partido Comunista Cubano, en donde el votante solo ha tenido en la boleta electoral a un rostro a ser elegido, o más bien ratificado, pues en realidad no se elige si no hay más de una opción. Solo en donde se simula democracia es donde persisten las prácticas más autoritarias y antidemocráticas, y es en ellas en donde se sigue sembrando la semilla de la opresión y la discordia. La alternativa a todo ello es como señalaba Oswaldo Payá: “ayudar a descubrir que sí podemos vivir el proceso de liberación y reconciliación y caminar al futuro en paz”.

Oswaldo Payá murió asesinado a manos de la dictadura cubana el 22 de julio del año 2012 en un atentado automovilístico en Cuba, donde también perdió la vida el joven Harold Cepero quien le acompañaba en esa travesía. Desde México, quienes admiramos su legado de libertad y reconciliación les rendimos el más respetuoso y sincero de los homenajes.