La Cuarta Revolución Industrial (video)

La cuarta revolución industrial está relacionada con la robótica, que jugará un papel trascendental en los próximos años, como el que tuvo la máquina de vapor durante la Revolución Industrial.

El 70% de los ejecutivos tiene expectativas positivas sobre la cuarta revolución industrial, así lo reveló el Barómetro Global de Innovación 2016 de General Electric (GE).
Según el estudio, los mercados emergentes, principalmente en Asia, son los que están adoptando una innovación más disruptiva que sus similares en las economías desarrolladas.

Empresarios y ciudadanos están de acuerdo en que las compañías más innovadoras son las que crean mercados o productos totalmente nuevos, en lugar de mejorar o reiterar los ya existentes.

Sin embargo, una parte de los empresarios teme quedarse atrás debido a que la tecnología evoluciona más rápido de lo que pueden adaptarse, y otros favorecen un enfoque incremental a la innovación que mitiga este riesgo.

Un 81% de los ejecutivos dijo seguir luchando para conseguir ideas radicales, y sólo 24% siente que su empresa está funcionando de manera correcta y adaptándose rápidamente a las tecnologías emergentes, sintiendo la presión del ‘darwinismo digital’.

Nanotecnologías, inteligencia artificial, drones e impresoras 3D serán artífices de la ‘Cuarta Revolución Industrial’, según el Foro Económico Mundial de Davos. Además estimó que esta revolución podría acabar con 5 millones de puestos de trabajos en los 15 países más industrializados del mundo.

Fuente: http://www.forbes.com.mx/7-de-cada-10-empresarios-ve-positiva-la-cuarta-revolucion-industrial/ 

El cambio de época: La Cuarta Revolución Industrial

 

Por Jonathan R. Maza 

Nos encontramos en los albores de una revolución industrial que está cambiando contundentemente la manera en cómo vivimos, trabajamos y nos relacionamos unos con otros.

La máquina de vapor dio lugar a la Primera Revolución Industrial, a través de la producción mecánica de las cosas. La Segunda Revolución Industrial usó el poder eléctrico para crear la producción en masa y la Tercera Revolución Industrial usó la electrónica y las tecnologías de la información para automatizar la producción industrial.

Hoy en día, una nueva revolución está emergiendo. Se trata de la Cuarta Revolución Industrial, la de la era digital que surgió desde la segunda mitad del siglo XX, y está caracterizada por la convergencia y la fusión de diferentes tecnologías que están borrando la barrera entre el mundo físico, el digital y el biológico.

Pero hay razones de sobra para reconocer que esta nueva revolución industrial no sólo es una simple prolongación de la Tercera Revolución, ya que se caracteriza por tres razones fundamentales: velocidad, amplitud e impacto en los distintos ámbitos en la realidad de la vida humana.

Esta nueva revolución industrial está irrumpiendo en cualquier tipo de industrias en todos los países del mundo, la amplitud y la profundidad de estos cambios apenas anuncian la transformación completa de los sistemas de producción, gestión y gobernanza.

En la actualidad vivimos en un mundo hiperconectado, que ofrece a millones de personas permanecer conectados a través de dispositivos móviles, con una capacidad de poder de procesamiento, almacenamiento y acceso al conocimiento, situaciones sin precedentes en la historia de la humanidad. Estas posibilidades se multiplicarán debido a las nuevas tecnologías disruptivas, como la Inteligencia Artificial, la robótica, el Internet de las Cosas, los vehículos autónomos, impresoras 3D, nanotecnología, biotecnología, almacenamiento de energía y las computadoras cuánticas.

El mundo del futuro cercano combinará la fabricación de tecnologías digitales con el mundo biológico. Por ejemplo, actualmente los ingenieros, diseñadores y arquitectos trabajan conjuntamente en la combinación del diseño computacional, la manufactura aditiva, ingeniería de materiales y biología sintética para la creación simbiótica entre microorganismos, nuestros cuerpos y los productos que consumimos, y más aún las construcciones y edificios en los que habitamos.

 La Cuarta Revolución Industrial, como en todas las revoluciones industriales anteriores, tiene el potencial de elevar los ingresos económicos globales y ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas. Sin embargo, apenas serán las personas que tienen acceso a las tecnologías digitales las que podrán aprovechar de mejor forma los beneficios de esta nueva era económica y tecnológica. Esto ya presenta un serio reto de desigualdad social y económica.

Algunos economistas como Erik Brynjolfsson y Andrew McAfee han apuntado sobre las consecuencias de inequidad, desigualdad y particularmente la disrupción sobre los mercados laborales y sus efectos derivados de esta nueva revolución industrial. La automatización con máquinas inteligentes progresivamente reemplazará a millones de personas en trabajos en toda la economía. Sin embargo, las nuevas tecnologías y la innovación abrirán nuevas oportunidades a personas con capacidades más sofisticadas y tecno-científicas.

En el futuro cercano el talento humano y la creatividad, más que el capital, serán factores clave en el proceso de producción y toda la economía, esto derivará en la segmentación en el mercado laboral entre quienes tienen “bajas habilidades laborales”, o habilidades menos sofisticadas y que accederán a bajos salarios, y quienes tienen” altas habilidades” con acceso a mejores salarios.

Eso será una dicotomía que dejará estancadas a las clases medias trabajadoras, que puede generar tensiones socio-políticas importantes, sobre todo en los países desarrollados y en los que están en vías de desarrollo.

Por esta razón la desigualdad social, laboral y económica, así como el estancamiento económico de las clases medias en países desarrollados, representan retos importantes ante este salto tecnológico y económico que es la Cuarta Revolución Industrial. Sin embargo, el reto fundamental y más urgente versa en cómo llevar a las personas al centro de esta nueva revolución tecnológica e industrial, para que no se convierta en el monstruo que devore al hombre y destruya su dignidad.

La mutación del mundo laboral ya inició

Por Duc-Quang Nguyen y Samuel Jaberg

 

Con la cuarta revolución industrial, casi la mitad de los empleos desaparecerán o sufrirán una transformación radical en los países industrializados. Un proceso de digitalización de la economía y de pérdida de empleos que ya no son una hipótesis sino una realidad: Suiza, en particular, ha remodelado sensiblemente su panorama profesional en solo 15 años.

Tras la mecanización, la electrificación y automatización, la digitalización es el próximo gran paso tecnológico que revolucionará el mundo laboral en todas las latitudes. Y en las economías avanzadas, en concreto, entre 40 y 50% de los puestos de trabajo se transformarán o desaparecerán, según un estudio realizado por Carl Benedikt Frey y Michael Osborne, economistas de la Universidad de Oxford.

Por su parte, el Foro Económico Mundial (FEM) predice que dos tercios de los niños que se incorporan actualmente a la escuela primaria van a ejercer oficios que no existen en la actualidad.

La digitalización de servicios (banca electrónica, cajeros en línea, correo electrónico, etc.) y la gestión de programas informáticos han causado ya la pérdida de 180.000 puestos administrativos en Suiza durante los últimos tres lustros, según cifras de la Oficina Federal de Estadística. En 1991, los trabajadores administrativos representaban más de 15% de los empleos totales del país, en 2015 equivalían a solo 9%. En contrapartida, las llamadas profesiones intelectuales y científicas han duplicado largamente los recursos humanos que requieren (al pasar de 614.000 plazas a 1 millón 13.000 puestos durante el mismo periodo), con lo que hoy suponen más del 25% del empleo total nacional.

Reorganización del paisaje profesional suizo en 15 años

Evolución del número de empleos en las grandes categorías profesionales en Suiza. La cifra entre paréntesis corresponde a la diferencia de puestos en %, entre 1991 y 2015.


El fenómeno, no obstante, no es exclusivo de Suiza. Se observa la misma tendencia en todos los países industrializados. El gráfico que se muestra a continuación ilustra el alza que registran en Europa los empleos altamente cualificados y técnicos, en detrimento de la agricultura, la industria y los empleos medianamente cualificados.

Crecimiento del empleo en oficios altamente cualificados en los países industrializados


La desaparición de numerosos empleos como resultado de la automatización (que afectaría lo mismo a cajeros que a traductores, vendedores de billetes en las estaciones de tren y otros oficios- es uno de los principales argumentos que esgrimen los partidarios de la iniciativa que apoya la existencia de una Renta Básica Incondicional (RBI) que será votada por los suizos el 5 de junio. Para dar solidez a sus argumentos se apoyan en un estudio presentado en enero pasado en Davos por el Foro Económico Mundial (WEF, en inglés), instancia que afirma que 7,1 millones de puestos de trabajo podrían desaparecer en el mundo durante los próximos cinco años. Dos tercios de ellos serían suprimidos en el sector administrativo.

Las llamadas empresas de intermediación (que incluyen actividades como banca, seguros, bienes raíces, etc.) también podrían verse fuertemente afectadas por la tendencia citada, según el informe. Paradójicamente, pese a la aparición de la tecnología financiera –conocida como ‘Fintech’ (Financial Technology) y de la robótica, que permite la automatización de servicios como la asesoría financiera a los clientes, el informe del WEF predice un repunte en el número de puestos de trabajo dentro del sector financiero, y también en sectores como la ingeniería y la administración de empresas y proyectos.


Pero, en general, aunque muchos saludan esta nueva (r)evolución digital, dado que acrecienta la productividad y facilita la vida de los consumidores, hay otros que observan esta metamorfosis laboral con profunda mirada crítica. Uno de ellos es David Graeber, antropólogo de la Escuela de Economía y Ciencias Políticas de Londres, quien atrajo una gran atención mediática tras la publicación de su folleto: ‘Trabajos basura’ o, dicho con todo rigor literal, ‘Trabajos de mierda’.

Graeber afirma que un número creciente de personas, a menudo altamente cualificadas, se están empleando en tareas absurdas, innecesarias y totalmente carentes de sentido, especialmente en ramas como los recursos humanos, la administración, el derecho, las finanzas o la comunicación.

Paradójicamente, dice Graeber, se trata de empleos mejor remunerados que los trabajos realmente útiles, como los que desempeñan enfermeros, profesores, mecánicos, agricultores y, en general, el personal de limpieza.

Por último, otro fenómeno que no se debe subestimar en esta reconformación del mercado laboral es el importante incremento que han experimentado los puestos de trabajo del sector salud y del trabajo social (hay 354,000 plazas dedicadas a dichas actividades más que hace tres lustros).

El envejecimiento de la población, con los crecientes cuidados que esto entraña, así como una mayor demanda de elementos para el cuidado infantil y familiar, son las dos principales causas.

Lo anterior ha supuesto un movimiento constante de trabajadores del sector privado hacia el sector público. Una tendencia que no cesará en el futuro.


Traducción del francés: Andrea Ornelas, swissinfo.ch

Fuente del artículo: http://www.swissinfo.ch/spa/empleo-4.0_la-mutación-del-mundo-laboral-ya-inició/42167386