Analfabetismo digital: un riesgo para la seguridad y desarrollo nacionales

Operación Estratégica es una columna publicada originalmente en https://idemocraci.org/

Una tormenta económica se avecina a nivel global, las estimaciones de una recesión son prácticamente un hecho que han dado por contado los especialistas económicos y financieros en todo el mundo. 

La guerra en Ucrania, con ella las consecuencia de la alta volatilidad de precios de productos energéticos en los mercados, la creciente inseguridad alimentaria de muchos países, así como los efectos post-pandemia en las economías nacionales, además de las afectaciones que ha traído la confrontación geopolítica y comercial entre las potencias tecnológicas a las cadenas de suministro de bienes de consumo, continúan ensombreciendo el panorama económico.

Para un país como México, el año 2023 y por lo menos hasta el 2025 no habrá una recuperación económica al ritmo y niveles previos a la pandemia. Sin embargo, eso no es lo más importante, pues lo que no supimos o pudimos hacer durante la crisis pandémica para recuperarnos cuando terminara, ya es cosa del pasado.

Los verdaderamente importante ahora es lo que estamos haciendo hoy (o lo que aún nos falta por hacer), para preparar al país y al talento humano (la fuerza laboral) en la nueva era del orden geoeconómico que se caracterizará esencialmente por la digitalización de prácticamente casi todas las actividades humanas, especialmente las relacionadas a la producción industrial y de servicios, actividades económicas de las que depende prácticamente toda nuestra economía y el sostenimiento del desarrollo y la seguridad nacional.

La economía mexicana está orientada a las exportaciones, a través de lo que se produce en las industrias, como por ejemplo las manufacturas del sector automotriz y el sector servicios vinculados a las industrias que requieren de talento altamente especializado, de servicios profesionales, técnicos y científicos.

Según estimaciones de organismos como el Foro Económico Mundial, se podrían perder 85 millones de puestos de trabajo a nivel global debido a la automatización en los próximos tres años, en más de una docena de industrias. Al mismo tiempo, es probable que surjan 97 millones de nuevos puestos de trabajo mejor adaptados al futuro del trabajo que requerirán de nuevas habilidades digitales. 

Si consideramos que, aproximadamente 20 millones de mexicanos son los que trabajan en las actividades económicas de las que depende el 96% de la economía nacional. ¿Acaso hemos dimensionado el nivel de riesgo que representa la pérdida de esos empleos si no preparamos a la fuerza laboral que la nueva economía digital y las industrias hiper digitalizadas requerirán para los próximos años?

Las principales economías del mundo, ahora están enfrentando el enorme reto de preparar a su población para el futuro del trabajo y la digitalización. Por ejemplo, se espera que para el año 2028, si no pueden cerrar la brecha de habilidades digitales, países como India, Sudáfrica y México se verán especialmente afectados. También lo harán los grupos que menos pueden permitirse la pérdida económica: mujeres, personas mayores, minorías raciales y étnicas y personas que viven en áreas rurales.

Ante el nuevo desafío venidero, un verdadero esfuerzo de “movilización nacional“ sería encontrar las áreas de oportunidad y de terreno común con las empresas, en su mayoría de capitales extranjeros, para volverse aliadas en la preparación del talento digital necesario, mediante una estrategia nacional digital que incluya y coordine los esfuerzos de formación de dichas habilidades digitales.


La presencia en nuestro país de programas de empresas tecnológicas para la formación de talento y habilidades digitales en la población, como Amazon a través de AWS Academy, Siemens con su exitoso programa de Formación Dual, Microsoft con su programa Skills for Job y Huawei a través de su iniciativa Tech4All que contempla programas exitosos como “Semillas para el Futuro“ y Huawei Academy, son un elemento clave que deben ser considerados como aliados para México ante los cambios en la estructura del futuro del trabajo en las industrias de las cuales depende el desarrollo nacional.

Nivel operacional: Recomiendo revisar lo abordado en el reciente evento de Huawei Latinoamérica “LAC ICT Talent Summit 2022“ que tuvo como sede la Ciudad de México en la última semana de noviembre, evento que reunió a legisladores, empresas y universidades entorno al tema del talento digital como clave del nuevo crecimiento económico. El evento fue organizado junto con UNESCO, la agencia EFE con apoyo de la máxima casa de estudios de México, la UNAM. https://youtu.be/o7b6eaUNqQM?t=4786

En política lo que se ve se analiza

Operación Estratégica es una columna publicada originalmente en https://idemocraci.org/

Dice el dicho popular que lo que se ve no se juzga, porque es evidente a los ojos del público, pero en política, ese ámbito de la realidad humana en el que reinan las apariencias, muchas veces lo que se ve no se puede juzgar a simple vista, requiere del análisis de los actores con poder y de los factores que influyen en la realidad.

En México, el año 2024 es un año en el que la actividad política estará influenciada determinantemente por la coyuntura electoral, lo que significa que proliferarán aún más las acciones y estrategias del reino de las apariencias en la búsqueda de la conquista del poder político por parte de quienes buscan ser electos a alguno de los 20 mil 375 cargos, incluida la Presidencia de la República.

Este tiempo también es el final de un ciclo político, culmina la administración gubernamental del presidente Andrés Manuel López Obrador el primer día de octubre, cuando entregará la banda presidencial a la próxima persona que ocupe el cargo. Por lo tanto, es muy importante observar lo que estará realizando el presidente en los próximos meses que le quedan al frente del Poder Ejecutivo Federal.

Por ejemplo, el día de hoy en el aniversario 107 de la Constitución mexicana, el presidente López Obrador no viajará a Querétaro al acto oficial y usual, rompiendo así la tradición de asistir a Querétaro para la conmemoración de la promulgación de la Constitución Mexicana el 5 de febrero, además se convierte en el primer presidente mexicano de la era Constitucionalista que no asiste a esta ceremonia desde 1917.

En otro escenario, al mismo tiempo, hoy el presidente inaugurará una nueva etapa: la discusión sobre una nueva Constitución. En realidad no lo hará formalmente, pero si simbólicamente, como suele hacer en actos públicos en los que él es el personaje principal y en donde él elige el escenario, tiempo, mensaje y los destinatarios. 

En Palacio Nacional, AMLO presentará diez iniciativas de reformas constitucionales. Lo llamativo será, aparte del contenido de la reformas que prácticamente pretenden reformar sustancialmente al Estado mexicano, el mensaje que envía al hacerlo en la sede de ese recinto en donde se promulgó la anterior constitución de 1857.

Comienza así su viaje de despedida de la silla presidencial, que promete ser aún más trascendente que su arribo en 2018. El último tramo de la primera etapa de su llamada Cuarta Transformación de la Vida Pública de México, o lo que podríamos traducir como el fin del ciclo revolucionario institucionalizado en 1917, cuando las facciones revolucionarias de entonces lograron plasmar un proyecto viable de nación. 

Nivel operacional: Recomiendo consultar el Decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos del 18 de febrero de 2022. Primer paso, dado hace dos años, en el camino de un conjunto de reformas que dan pauta a la reestructuración de la SEDENA, las fuerzas armadas y quizá, incrustar a la Guardia Nacional en la SEDENA. Disponible al público en https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5643305&fecha=18/02/2022#gsc.tab=0

La relación México-E.U.A. y la Seguridad Nacional rumbo al 2021

MÉXICO, D.F., 05MARZO2012.- Joseph Biden, Vicepresidente de los Estados Unidos, durante la reunión que mantuvo con Andres Manuel Lopez Obrador, precandidato a las presidencia de la República por el PRD, PT y MC en un conocido hotel de la avenida Reforma. FOTO: CUARTOSCURO.COM

“Partir de la premisa de que, México tiene como vecino a la potencia mundial más importante en la historia de la humanidad, es estratégicamente relevante cuando se diseñan y ejecutan los planes, programas, las políticas públicas y acciones de seguridad.“

Por Jonathan R. Maza

La relación entre México y E.U.A siempre ha sido compleja e interdependiente en diferente medida, dependendiendo la época y las agendas, sin embargo, en materia de seguridad y defensa lo es aún más. Por ello, partir de la premisa de que, México tiene como vecino a la potencia mundial más importante en la historia de la humanidad, es estratégicamente relevante cuando se diseñan y ejecutan los planes, programas, las políticas públicas y acciones de seguridad.

Por otro lado, en México nos encontramos en una nueva coyuntura, acompañando los recientes acontecimientos de los campos político, diplomático y militar de los E.U.A. Por un lado, el triunfo del presidente electo Joe Biden con su próximo cambio de gobierno y política exterior, mientras que por otro lado, las fricciones entre las agencias estadounidenses con el Gobierno de México por los últimos acontecimientos: caravanas migrantes, Ovidio Guzmán, la familia Le Barón y el caso Cienfuegos.

La complejidad de nuestra relación bilateral pasa al mismo tiempo por temas de naturaleza económica, política y de seguridad, y la mezcla de temas es una piedra en el camino al momento de negociar, lo cual dificulta la toma de acuerdos. Esta fue la nota característica durante toda la administración del presidente Trump, por lo que la diplomacia mexicana tuvo un papel fundamental en manejar con cautela y estrategia las relaciones en todos esos ámbitos de cooperación.

En la actualidad y a partir de enero de 2021, estos son los temas más relevantes entre México y E.U.A., según lo publicado por el presidente electo Joe Biden acerca de la reciente llamada con el presidente Andrés Manuel López Obrador: seguridad, comercio (T-MEC), recuperación económica pos COVID-19, migración y ahora se añadirá con mayor énfasis, la agenda ambiental, energías limpias y el multilateralismo.

La agenda de cooperación en seguridad, que es amplia y abarca temas como lavado de dinero, tráfico de armas y drogas, combate al crimen organizado trasnacional, fronteras seguras, terrorismo y ciberseguridad, estos se trabajan desde el Grupo de Alto Nivel de Seguridad (GANSEG) bilateral, creado en agosto de 2019 e impulsado por el Canciller Marcelo Ebrard como un nuevo esquema de cooperación en seguridad y como un mecanismo de gobernanza que permitiera tomar decisiones ágiles en el ámbito estratégico.

AP Photo/Rebecca Blackwell

Por lo anterior, es relevante la reciente reforma a la Ley de Seguridad Nacional del 18 de diciembre de 2020, que entre las nuevas adiciones que contiene, como la regulación de la presencia y actividad de agentes extranjeros en territorio nacional, crea un nuevo órgano auxiliar del Consejo de Seguridad Nacional “para la atención y gestión de los convenios, programas y temas estratégicos de cooperación suscritos por el Estado mexicano en materia de seguridad y que contribuyan a preservar la Seguridad Nacional“, dicho órgano es denominado como el Grupo de Alto Nivel de Seguridad, que está presidido por el Secretario de Relaciones Exteriores.

Lo anterior, podría decirse que forma parte de un proceso de institucionalización de las actividades que ya llevaban a cabo diferentes instituciones públicas, entre ellas, la Cancillería y las secretarías de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), SEMAR, SEDENA, entre otras. Por lo tanto, habrá que prestar atención a cuáles otras instituciones participarán formalmente en dicho órgano recientemente creado por ley, ya que en el GANSEG de 2019, participaban SRE, SSPC, SEDENA, SEMAR, Guardia Nacional, SEGOB, SHCP, SCT, CNI, UIF, SALUD, Cofepris, Connadic, SADER y la FGR.

Implicaciones a considerar para el relevo de la Embajada de México en Washington

El reciente caso del ex Secretario de Defensa suscitó un complejo problema bilateral y de seguridad nacional para México, ya que fueron afectados tres campos del poder nacional: el campo diplomático, campo político y campo militar. Desde el campo diplomático, hay una intención de los gobiernos para normalizar las relaciones bilaterales, e incluso fortalecerlas, especialmente en temas de seguridad, por lo que la institucionalización del Grupo de Alto Nivel de Seguridad es evidencia de ello, si tomamos en cuenta los intercambios y acuerdos establecidos en diciembre de 2019 (http://bit.ly/SREGanseg2019), entre el propio Presidente López Obrador, el Canciller Ebrard y el fiscal de E.U.A., William Barr.

En los campo político y militar, el golpe mediático a una institución del Estado mexicano como el Ejército y la mediatización del espionaje realizado por agencias extranjeras a autoridades del más alto nivel en México, no es cosa menor, pone en entredicho la soberanía nacional y expone las capacidades, fallas y limitaciones de la contrainteligencia mexicana. Lo anterior, en el contexto de un nuevo periodo electoral que se avecina en 2021, el más grande en la historia reciente, por la cantidad de cargos a elegir, repercute en la delicada situación de las relaciones civiles-militares, en un momento de alta polarización política entre partidos y pugnas de las élites regionales en contra del Gobierno Federal.

La evidencia es clara, la reforma a la Ley de Seguridad Nacional en materia de regulación de agentes extranjeros, la creación del GANSEG como órgano auxiliar del Consejo de Seguridad Nacional, el cambio de administración en E.U.A., con prioridades añadidas y una agenda bilateral estable en temas de seguridad, a la que darán continuidad por su nivel de relevancia y urgencia, hacen suponer que el relevo en la embajada mexicana en Washington tendrá que aperturar espacios de interlocución y confianza lo más ágil y rápido posible.

Los nuevos inquilinos de Pennsylvania Avenue 1911 se enfrentarán, entre las dificultades ordinarias que imponen las agendas de los presidentes estadounidenses entrantes, a las repercusiones sobre la relación diplomática, derivadas de los últimos acontecimientos y al incremento de actividades de las agencias de inteligencia estadounidenses para lograr sus objetivos prioritarios en el combate al tráfico de drogas, armas, lavado de dinero y crimen organizado trasnacional.