El desprestigio presidencial y la era de los liderazgos abrumados

La noticia de los párrafos plagiados en la tesis de licenciatura del presidente de México Enrique Peña Nieto ya le dio la vuelta al mundo, y con ello un aspecto de su vida personal vuelve a aparecer en la vitrina pública, la cual hace una vez más evidente los tropiezos del presidente.

Queda muy claro que el desprestigio presidencial como táctica de desestabilización del gobierno actual es la constante desde que asumió el poder en 2012, la pregunta es quién o quiénes orquestan dichas acciones. Un problema mayor se presenta cuando por más que la maquinaria mediática oficialista se aliste a implementar la estrategia de contención de daños por cada uno de los escándalos del presidente, su familia y sus colaboradores más cercanos, no ha sido tan efectiva en lograr su objetivo cuando se trata de detener o minimizar la vitrina que hace viral cualquier noticia o escándalo: internet.

La periodista Carmen Aristegui, autora material de la investigación que sacó a la luz el asunto de la tesis plagiada, utilizó su sitio web para publicar y publicitar la nota, en especial fue el uso de las redes sociales lo que le dio el poder de atraer la atención de miles (o millones) de espectadores locales y extranjeros, al grado de que hoy la noticia ha sido publicada en medios extranjeros de Europa y Estados Unidos de América.

Lo interesante de este hecho, como muchos otros escándalos mediáticos relacionados a un líder político o empresarial, es que estamos presenciando la caída de los viejos paradigmas del ejercicio del liderazgo, que se basaban en principios perennes e inamovibles, viejas estrategias del uso del poder, la autoridad y el liderazgo de forma vertical. Hoy en una era de negocios y política globalizados, de incertidumbre financiera y escrutinio mediático, el arte de liderar se ha vuelto más complejo de lo que ya era, y las dificultades de ejercerlo han escalado a otro nivel.

En esta era de la globalización y la hiperconectividad quienes pensaban que estos dos aspectos no son relevantes para el ejercicio del poder, tendrán que pensarlo de nuevo. No son pocos los líderes que afirman sentirse abrumados ante tal nivel de incertidumbre, complejidad y escrutinio público mediático. La internet y las redes sociales pueden convertirse en las peores o en las mejores aliadas para ejercer un liderazgo, la clave está en comprender y practicar el liderazgo de tipo horizontal, cooperando, colaborando y co-liderando, para contener y avanzar hacia muchos frentes abiertos al mismo tiempo.

Uno de los mayores problemas a los que se puede enfrentar un líder político de cualquier nivel en la actualidad es a “no entender que no entiende”, sobre todo cuando se le habla de estos aspectos tan relevantes para adaptarse a nuevas realidades que le exigen transparencia y honestidad, y que a su vez se traduzcan en empatía hacia las necesidades de quienes le siguen y para quienes se debe: los ciudadanos. La humildad es la virtud que hoy necesitan nuestros políticos y servidores públicos, para hacer de su liderazgo un activo sostenible en los mares de la política frente a sociedades cada vez más críticas e informadas.

Gasolinazo: La mentira como verdad republicana en el México del PRI-Gobierno

Hoy de nuevo el gobierno de la República incrementó el precio de las gasolinas, producto de la incompetencia y la nula sensibilidad política del PRI-Gobierno encabezado por Enrique Peña Nieto.

El PRI-gobierno que demuestra una vez más que su única convicción es no tener decencia, pues lo que en spots televisivos anunciaba en agosto de 2013 con la Reforma Energética aprobada, como una nueva aventura hacia el desarrollo del país y la disminución de los costos en electricidad y combustibles, hoy es la muestra del descaro y el cinismo.
El gasolinazo no es más que la mentira anunciada tiempo atrás a la que le ha llegado el momento de la verdad. Ahora desnudada por las circunstancias y las consecuencias de malas y tardías decisiones, pues lo que el PRI y su gobierno celebraban como un magno logro en 2013, en los sexenios de Vicente Fox y Felipe Calderón reiteradamente rechazaron y obstaculizaron como oposición en las cámaras de senadores y diputados.
A la Reforma Energética tardía y evidentemente equivocada, su tiempo le ha llegado para mostrarnos sus efectos negativos, pero sobre todo para mostrarnos el verdadero rostros de los mentirosos de siempre: el PRI que nunca ha dejado de ser el partido de la improvisación revestido de eufemismos en sus discursos republicanos.

El ingeniero y matemático que ahora es el pupilo de AMLO en México 

Autor: Pablo Ferri 

“Nunca ha habido democracia en este país”

Cuitláhuac García, pupilo del eterno líder de la izquierda mexicana, Andres Manuel López Obrador, pelea por la gubernatura de Veracruz. Nadie apostaba por él en un estado donde siempre ha gobernado el PRI, pero las cosas han cambiado

«El hombre que pudo dedicarse a idear controles para misiles, pretende volar por los aires el statu quo de Veracruz.»

En 2002, el estudiante Cuitláhuac García compareció ante sus directores de tesis en la Universidad Técnica de Hamburgo, en Alemania, la TUHH. Era la primera evaluación. Había estudiado ingeniería mecánica en la Universidad Veracruzana y luego, poco después de graduarse, había obtenido una beca para estudiar el doctorado en el extranjero. Su tema era “desigualdades lineales matriciales”, elaborar modelos matemáticas para controles remotos de objetos grandes. Cuitláhuac, que entonces contaba 34 años, eligió un misil como ejemplo de objeto grande.
Cuando Cuitláhuac dijo misil, se le quedaron mirando. Poco después le interrumpieron. “¿Oiga, usted no sabe que aquí estudiaron los terroristas de las Torres Gemelas?”, le dijo uno ellos. El estudiante ignoraba que Mohamed Atta había estudiado allí antes que él. Atta, el egipcio que estrelló el avión en la torre norte.

“Imagínate”, dice, “mexicano, al lado de Estados Unidos, estudiando en la universidad donde estudió éste, hablando de un misil… Jaja, no”. Cuitláhuac hubo de cambiar toda su tesis, empezar de nuevo. “Me costó mucho, fue muy pesado, pero así es”, dice.

El discurso del candidato de Morena a la gubernatura de Veracruz es una historia contínua de superación y entrega. Hable de política o modelos matemáticos, tiene claro que él no compite: sale a ganar.

Sus contrincantes son los poderosos primos Yunes, candidatos de los partidos tradicionales. Héctor Yunes contiende por el PRI, el partido del gobernador, Javier Duarte. El PRI siempre ha gobernado Veracruz, pero la gestión de Duarte, trufada de escándalos de corrupción, crisis de seguridad y declaraciones altisonantes, dificulta su elección.

La derecha del PAN y la izquierda del PRD se han aliado, asunto que repiten en otros estados, y apoyan a Miguel Ángel Yunes. Ha sido una campaña sucia, con acusaciones de toda índole volando de un lado a otro: robo, desfalco, incluso pederastia.

Cuitláhuac García, pupilo de Andres Manuel López Obrador, líder de Morena, eterno aspirante a la presidencia de México, ha aprovechado el desgaste de los primos y se acerca en las encuestas. Las elecciones son el 5 de junio.

Cuando Cuitlahuac volvió a México, en 2005, ayudó a su papá, un maestro de provincia, a ganar una diputación local, la de Xalapa, la capital de Veracruz, la misma que ganaría él mismo el año pasado. Luego trabajó en la campaña presidencial de López Obrador en 2006. “Agarraba mi camioneta, un proyector, una bocina y me iba a los pueblos. Les ponía lo que no ponían las televisiones. Me parecía muy importante el ámbito rural. Si no llegábamos, nadie sabía lo que decíamos”. Aquella vez perdieron por poco. De hecho, denunciaron fraude. El candidato pensó entonces que la vía política estaba muerta. “Yo entonces era partidario de tomar el palacio de Gobierno… Dije, ni modo, hoy nos toca morir”. Pero la cosa se calmó y Cuitláhuac ayudó a su jefe a fundar Morena en Veracruz. “Nunca hubo democracia en este país. El voto no ha servido para cambiar las cosas”, dice.

Ahora repite la jugada de cara al cinco de junio. El jueves pasado visitó varias comunidades del norte del estado. Caminar, caminar, caminar, ese es su lema. En Progreso de Zaragoza, una aldea minúscula, dijo: “¿Cuánto les pagan por el kilo de maíz al mayoreo?”. Contestaron que dos, que tres pesos, una miseria. “Yo les subiré a cinco”.

Más tarde, en otra comunidad de otro pueblo, sentado a la mesa de una oficina, criticaba la lógica parlamentaria en México. La única crítica que ha recibido en estos meses como diputado federal por Xalapa, es que no ha bajado dinero para la ciudad. “Lo que pasa”, dice “es que ese es un dinero sucio, muy sucio. Es un gancho para tener dinero, tienes que entrar en negociación política, aceptar que el presupuesto federal se vaya a donde ellos quieren… Yo nunca le dije a un xalapeño, ‘oye, yo voy a pavimentar tu calle’, no. Yo iba a ser legislador. Alguno me decía, ‘no voy a votar por ti’. Pues no votes por mí… Yo soy legislador”.

– Pero antes le escuché decir que subiría el precio del maíz dos pesos, ¿no es lo mismo?

– No, porque no lo usas electoralmente. Es hacer productivo el campo, lo hace EEUU. Además, sería como gobernador, debo hacerlo. Allá –en el congreso federal– no, porque soy legislador.

El hombre que pudo dedicarse a idear controles para misiles, pretende volar por los aires el statu quo de Veracruz.

Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/05/27/mexico/1464303661_981785.html