“Tu felicidad depende de tres cosas, todas las cuales están en tu poder: tu voluntad, tus ideas sobre los acontecimientos en los que estás involucrado y el uso que haces de tus ideas.”
Epicteto
Al término de este año 2023, quiero compartirte algunas ideas a manera de reflexión sobre lo que para mi ha significado el camino durante este año.
Primero, este ha sido un ciclo particularmente retador porque se me presentaron muchas oportunidades para ser mejor persona, tanto en mi rol como esposo, hijo, hermano, amigo, socio, compañero de trabajo, líder de equipo y como ciudadano.
Sin duda alguna, puedo afirmar que el reto más importante ha sido aprender a ser un mejor ser humano mediante la escucha activa para comprender mejor a las personas y mi entorno. Escuchar es muy importante para comprender a los demás, con ello obtenemos mucha información valiosa que nos ayuda a decidir mejor, especialmente cuando pesa sobre nuestros hombros tomar decisiones que afectarán cursos de acción de una familia, de una comunidad, de una empresa y de sus integrantes. Solo escuchando podemos servir mejor a quienes nos debemos y valoramos.
El segundo gran reto que afronté este año fue el de elegir ser un mejor líder. Elegir es renunciar y cuando se elige servir mejor a otras personas con liderazgo entonces se renuncia al ego, a la presunción y a la vanidad. No hay mayor poder que el de servir, en el sentido de ser útil para que un colaborador, un socio, un amigo, un ser querido encuentren apoyo, aliento, ánimo para afrontar retos, superar obstáculos y aprovechar las oportunidades que solos, sin la ayuda de alguien, podemos perder de vista. Un buen amigo hace algunos años me dijo que solos podemos llegar más rápido, pero juntos, en equipo, podemos llegar más lejos.
El tercer reto al que me enfrenté fue precisamente el de apostar por la grandeza como empresario, lo que implica perder el miedo a soñar y trabajar por metas más grandes y ambiciosas. En STRATOP, la empresa que co fundé con mis socios y que hemos construido con el valioso trabajo de nuestros colaboradores y la confianza de nuestros clientes, hemos decidido que este nuevo año que se avecina, queremos desarrollar nuevas capacidades que nos permitan brindar más soluciones dinámicas basadas en nuestro propósito de crear certezas al servicio de la tranquilidad de las personas e instituciones con quienes hacemos equipo.
Un cuarto reto que viví de manera muy personal, ha sido el de equilibrar mi vida, tanto en los ámbitos de mi familia, el trabajo, la empresa, la salud, el bienestar y mi rol como ciudadano participativo. Este año tomé decisiones importantes que me han hecho replantear mis hábitos pero también mi integralidad y lo que realmente necesito para ser y sentirme mejor. Sin duda, priorizar, comprender qué es lo realmente importante para mi ha sido la clave para ejecutar un plan de vida con objetivos claros, metas personales y actividades. Si aún no tienes un plan de vida te invito a que curiosees sobre el tema para que elabores uno propio, nunca es tarde para vivir plenamente nuestro propósito de vida.
El quinto reto es todavía uno que me preocupa, aún estoy enfrentándolo y es el de cómo hacer el mayor bien posible en un mundo cada vez más incierto, ambiguo y violento. Pareciera que las noticias nos indican que vivimos en un mundo sin esperanza o sin la posibilidad de mejorar por mucho tiempo. La situación internacional caracterizada por los conflictos, la competencia entre países, la falta de cooperación y acuerdos para mejorar la vida de los ciudadanos, nos está pasando factura a todos, pero impacta aún más en las personas más vulnerables y pobres.
Todos los seres humanos de esta época vivimos en un sistema internacional que ya no responde adecuadamente a las crisis que nos afectan, claros ejemplos que hemos vivido de esto son la pandemia pasada, los eventos climáticos y sus efectos cada vez más graves, las vigentes guerras en África, Europa Oriental y Medio Oriente. Los gobernantes de los países más poderosos cada vez están menos dispuestos a cooperar para afrontar las crisis comunes para la humanidad y más dispuestos a competir.
Lo anterior ha engendrado gobiernos y políticos populistas e ineficaces en muchos casos, alimentando la espiral del conflicto por medio de discursos polarizantes, la difusión de noticias falsas, desinformación y acciones irresponsables en la gestión de los recursos públicos. Lamentablemente, todo esto sucede en medio de una creciente influencia de la criminalidad organizada transnacional que utiliza todos los medios posibles para corromper y cooptar las instituciones de los Estados, sin importar si estos son democráticos o autoritarios, pobres o ricos.
Como mexicano, no puedo omitir comentar que nuestro país se encuentra terriblemente atascado en una permanente crisis de seguridad. Tener seguridad es la condición indispensable que necesitamos los mexicanos para prosperar. Sin seguridad no habrá desarrollo, pero si queremos mejores condiciones de seguridad tenemos que invertir en ella, recursos, personas y tiempo.
También es urgente (desde que tengo memoria) que más personas dejen de ser pobres, pues mientras menos personas tengan la posibilidad de vivir con dignidad y de poder imaginar un futuro, más difícil será para México lograr la paz que anhelamos. Al final de cuentas, la paz, el desarrollo, la prosperidad y la seguridad son frutos de la justicia, tanto de la justicia legal en donde quien comete un delito lo paga, pero también de la justicia distributiva y de oportunidades, en donde quien trabaja honestamente y se esfuerza, puede lograr sus sueños.
A pesar de los retos y las adversidades, estoy convencido de que no son las circunstancias las que nos definen o determinan nuestro destino, sino lo que nosotros decidimos hacer con ellas. Sin duda alguna, es un hecho que no todas las personas tenemos las mismas condiciones para afrontar las adversidades, pero todos compartimos una misma naturaleza humana que incluye la voluntad y la libertad de elegir qué hacer con lo que podemos controlar.
El mundo, nuestros países, nuestras familias, comunidades, empresas y trabajos nos requieren comprometidos con hacer lo mejor posible, especialmente tenemos que hacer lo mejor posible por nuestras propias vidas. Por eso deseo que en estos momentos de reflexión que nos ofrecen estas fechas, tengas la oportunidad de vivir una Navidad que te permita disfrutar del afecto y cariño de tus seres queridos, que la mayor de las certezas de este mundo, el Bien con mayúscula sea contigo y que tengas un bendecido y próspero año 2024.
Que nuestra felicidad solo dependa de tres cosas: de nuestra voluntad inquebrantable por ser mejores, de las ideas sobre los retos y adversidades a los que nos enfrentamos y el uso que hacemos de nuestras ideas para salir adelante.
Certeza para Bien.
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Gracias Jhon,
Que gran reto poder hacer de la escucha activa el centro de nuestra transformación personal, seguramente eso tuvo por abono la importante tarea de escucharte a ti primero. Te leo con mucha admiración, gracias por ser amigo y ejemplo.
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Gracias Majo, deseo para ti y tu hermosa familia una muy feliz Navidad y próspero 2024. Les mando un fuerte abrazo.
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